Beatriz:
Ya hace un rato que no te escribía. Raro para mí. Se supone que íbamos a estar juntos siempre y que sería parte de mi rutina el entregarte cartas. Y aquí me ves. Me siento frente al compu, para que, una vez al año me acuerde y te escriba.
Tiempo muerto quizás. Pero es que no has estado. O sea, estuviste siempre pero escondida tras muchas columnas, debajo de la mesa o en un asiento de la micro. Sabía que eras tú pero no te reconocía. El miedo de no saber recordar. Quizás simplemente el que dijera tu nombre, te tocara el hombro y fuera la misma ilusión que me ha invadido los sueños.
Pero te encontré nuevamente. Eso creo. Por lo menos te llamas igual y tienes gestos muy parecidos. Ninguno igual pero se entiende. Han pasado algunos años. La gente debe adaptarse a lo que vive. No podemos vivir de bolitas y volantines. No podemos vivir siempre jugando con la barbie secretaria. Y te encontré y nos vemos en el parque. Por primera vez no existen los tiempos o quizás confundo mi mala forma de leer los relojes con flechas. Me esperas y no estoy. Te vas y me ves. Te sientas, conversamos, imagino que te invito a un helado de más de quinientos y que no aceptas porque no había de naranja. Mejor que no aceptes porque es mentira que te ofrecí. Todo pasa mientras te acercas y no me dices nada. Ni un ‘te quiero’. Eso si es igual. Ni un ‘te quiero’ característico de ti. No hay expresiones y nunca la hubo.
Pero te vas y siento que tengo que esperar una semana para saber si eras o no la Beatriz que yo conocía. Tengo que recorrer mucho para deletrearte bien. Quizás que hagamos un viaje en micro, que vayamos a comer una caja de papas al Doggi’s, que compartamos un chirimoya alegre y que después te entregue las trece cartas que te escribí el fin de semana. Porque no puedo entregarte las demás. No habría magia ni podría pensar que puedo ser como Cortázar. Julio escribiendo a Virginia. James escribiendo a Bovary. Sebita escribiendo a Beatriz. Sin ilustraciones y con flecos. Con hojas de cuaderno amarillos y common people de fondo. Simplista para que te sientas del pueblo y no me acuses de poco tolerante.
En fin. Sé que tendré que esperar. Y duele. Duele porque la espera se metió en mi cabeza, revolvió algunos recuerdos y me tiró empelota al mundo real nuevamente. Duele porque no quiero acostumbrarme. Y tengo esa maldita negación que tiene sabor dulce y entretenida. Y duele porque tengo que seguir llamándote Beatriz cuando te gusta Isidora.
Beatriz. Te extrañé y vuelves. Creo que ahora eres tú. Y no puedo prometerte nada porque sé que no cumplo y que me desilusiono fácilmente. No soy ni Dante ni tengo a Virgilio. Quizás el camino se hace largo y solitario. Pero lo prefiero así. Prefiero no comprar amigos ni pretender ser un poeta con guitarra. Prefiero no drogarme para fingir ser artista o escritor. Prefiero intentar ser yo. Es lo mejor que me sale.
No sé si te lo he dicho pero te quiero. La psicóloga me dijo que era un rasgo neurótico. El cura me dijo que era pecado. Un ingeniero me dijo que existía un 36.7428% de probabilidades que esto fuera verdadero. Un abogado me dijo que estaba en todo mi derecho. Un sociólogo e dijo que dependía de mi estrato social y de mis ingresos per cápita si podría o no jugármela. Un historiador me dijo que era como Marco Antonio y Cleopatra. Un literato me habló de Cyrano de Bergerac. Un artista dijo que estaba pintando el mono y un biólogo me dijo que por andar vegetando todo el día te podría perder fácilmente. Y quiero creer en cada uno pero no encaja nada. O sea, sólo sé que te quiero y que me basta para poder hacerme un transplante de pecho y venderme a la tan repudiada y vil primavera. Y siento la vocecita que me dice “Welcome to the Real World”. Mis miedos se hicieron realidad. Y me está comenzando a gustar.
Espero que la leas pronto.
La vida es un sueño, el despertar es lo que nos mata.
V.W
miércoles, noviembre 22, 2006
jueves, noviembre 16, 2006
todo tiempo pasado fue mejor
A nadie le gusta crecer. Es el miedo del siglo. Crecemos y la brecha con la niñez se hace más grande y molesta. Ya no nos chupamos el dedo y eso a veces duele tanto más que echarse un ramo por reemplazar la mamadera por cervezas. El problema es que hay que echar raíces en suelo que a nadie le gusta, uno fértil para economistas pero tan seco como el hecho de entender que la huincha de ropa que tiene tu vieja ya no alcanza para medirte.
Mi abuelo decía que llega un punto de nuestras vidas que, cuando comenzamos a crecer, nos vamos achicando. Me dio unas explicaciones medias científicas campestres que no escuché. Quizás me invadió ese miedo de saber que tendré que cambiar las espinillas por arrugas, de que mi vieja dice que después los años se pasan más rápidos, que el sueño adolescente cae tan bajo que uno termina creyendo en el sueño americano del tío Sam y se vende como Hot Dog al sistema. El Apocalipsis del uniforme y de la vida fácil. Cambiamos el pase escolar por la Visa y nos llenamos la boca con que ‘la vida es ahora’.
Y el problema quizás no sea el que crezcamos. O sea, se supone que vamos madurando y entendiendo el mundo. En teoría. La vida nos pega patadas en la entrepierna siempre con los recuerdos de la niñez. Y lo peor es que está de moda. Somos todos masoquistas de la cultura de la basura, de la edad de oro. Nos gusta andar contando lo que hacíamos con los tazos o con las láminas de los álbumes que no tenían autoadhesivo y que andábamos con el stix fix para todos lados. Y vamos a ver a Beltrán porque creemos que es la única forma de detener el tiempo y imaginarnos diferentes.
Pero crecimos no más. Llegamos a los 20 sin querer. Y ya no nos cabe el buzo ni la jardinera. Pasaron los soldaditos de plomo, los playmobil y las canciones de pin pon. Y mientras escribo suena crecer de Ataque 77 y siento que se vienen las fogatas, las guitarras, las mismas historias de que la flor de los 7 colores estaba en el patio y la irresistible tentación de querer torcerle el cuello a Cronos y quedarme donde estoy. Pretendiendo nunca haber crecido.
Mi abuelo decía que llega un punto de nuestras vidas que, cuando comenzamos a crecer, nos vamos achicando. Me dio unas explicaciones medias científicas campestres que no escuché. Quizás me invadió ese miedo de saber que tendré que cambiar las espinillas por arrugas, de que mi vieja dice que después los años se pasan más rápidos, que el sueño adolescente cae tan bajo que uno termina creyendo en el sueño americano del tío Sam y se vende como Hot Dog al sistema. El Apocalipsis del uniforme y de la vida fácil. Cambiamos el pase escolar por la Visa y nos llenamos la boca con que ‘la vida es ahora’.
Y el problema quizás no sea el que crezcamos. O sea, se supone que vamos madurando y entendiendo el mundo. En teoría. La vida nos pega patadas en la entrepierna siempre con los recuerdos de la niñez. Y lo peor es que está de moda. Somos todos masoquistas de la cultura de la basura, de la edad de oro. Nos gusta andar contando lo que hacíamos con los tazos o con las láminas de los álbumes que no tenían autoadhesivo y que andábamos con el stix fix para todos lados. Y vamos a ver a Beltrán porque creemos que es la única forma de detener el tiempo y imaginarnos diferentes.
Pero crecimos no más. Llegamos a los 20 sin querer. Y ya no nos cabe el buzo ni la jardinera. Pasaron los soldaditos de plomo, los playmobil y las canciones de pin pon. Y mientras escribo suena crecer de Ataque 77 y siento que se vienen las fogatas, las guitarras, las mismas historias de que la flor de los 7 colores estaba en el patio y la irresistible tentación de querer torcerle el cuello a Cronos y quedarme donde estoy. Pretendiendo nunca haber crecido.
martes, noviembre 07, 2006
Tri Lambda
Con esta columna gané las entradas para el concierto de los 100 años de la FECH.
Como diría el Pélida... Aqui-les va lo que escribí.
La universidad es como las pelis comerciales. Todo el mundo las recomienda porque son buenas, porque hay que ir a verlas, porque es ‘la mitad de la vida’, porque el crítico le puso setenta y cuatro estrellas (porque los críticos se creen parvularios y andan poniendo estrellas), porque están los mejores actores y uno se caga de la risa. Pero llegas, te sientas, la butaca está con chicle, el cabro chico te bota las cabritas, la mina que invitaste está pololeando y la película es mala.
Recuerdo que antes de entrar a la universidad ya mi vieja había comprado las chapitas, los stickers para el vidrio trasero del auto, los cuadernos con el logo de la U y esas cosas para poner los documentos. Las tuvo que botar. No quedé en esa U. Mi vieja quería una tradicional y yo cualquiera que me diera algo para vivir.
Parece que todos tenemos un hermano mayor que ya ha sido el exitoso de la familia y te dice que son los mejores años de tu vida. Que en las horas libres te tiras en el pasto de la facu (porque me enseñó la jerga universitaria) conversando con las niñas que conoces en la pastoral y fumándote un porro. Me decía que me olvidara del colegio y del uniforme o de las anotaciones negativas. La libertad te atrapaba, te compraba unas cervezas y te llevaba a jugar pool con la gente que conoces. Y que no me preocupara si era tímido. Todo se reducía a una simple ecuación. Un tímido más un ritalín boy da un par de buenos amigos. Y el orden de los factores no altera el producto.
Pero llegué. Me instalé. La gente se agolpaba porque regalaban cosas. Me metí en la fila y se acabaron los completos. Quedaban bebidas Light solamente. Era el único que pensaba que las cosas sin calorías son un asco. Y los días pasaban y no podía sentarme en el pasto. Y fumé un porro y estuve pálido tres días. Fui a trabajos de verano y terminé siendo el único sin pareja. Soy malo para el pool y eso me valió la tarjeta roja para mis amigos.
No ayudó mucho ni los lentes grandes ni el gel. Tampoco el tratar de ir a tomar al Almagro porque soy siempre el que tiene que funcionar de grúa para los bultos.
Parece que me metí a actuar en rebelde sin causa sin ser James Dean. Tendré que asumir que sigo siendo una rara mezcla entre tri lambda y alfa beta fallido.
Como diría el Pélida... Aqui-les va lo que escribí.
La universidad es como las pelis comerciales. Todo el mundo las recomienda porque son buenas, porque hay que ir a verlas, porque es ‘la mitad de la vida’, porque el crítico le puso setenta y cuatro estrellas (porque los críticos se creen parvularios y andan poniendo estrellas), porque están los mejores actores y uno se caga de la risa. Pero llegas, te sientas, la butaca está con chicle, el cabro chico te bota las cabritas, la mina que invitaste está pololeando y la película es mala.
Recuerdo que antes de entrar a la universidad ya mi vieja había comprado las chapitas, los stickers para el vidrio trasero del auto, los cuadernos con el logo de la U y esas cosas para poner los documentos. Las tuvo que botar. No quedé en esa U. Mi vieja quería una tradicional y yo cualquiera que me diera algo para vivir.
Parece que todos tenemos un hermano mayor que ya ha sido el exitoso de la familia y te dice que son los mejores años de tu vida. Que en las horas libres te tiras en el pasto de la facu (porque me enseñó la jerga universitaria) conversando con las niñas que conoces en la pastoral y fumándote un porro. Me decía que me olvidara del colegio y del uniforme o de las anotaciones negativas. La libertad te atrapaba, te compraba unas cervezas y te llevaba a jugar pool con la gente que conoces. Y que no me preocupara si era tímido. Todo se reducía a una simple ecuación. Un tímido más un ritalín boy da un par de buenos amigos. Y el orden de los factores no altera el producto.
Pero llegué. Me instalé. La gente se agolpaba porque regalaban cosas. Me metí en la fila y se acabaron los completos. Quedaban bebidas Light solamente. Era el único que pensaba que las cosas sin calorías son un asco. Y los días pasaban y no podía sentarme en el pasto. Y fumé un porro y estuve pálido tres días. Fui a trabajos de verano y terminé siendo el único sin pareja. Soy malo para el pool y eso me valió la tarjeta roja para mis amigos.
No ayudó mucho ni los lentes grandes ni el gel. Tampoco el tratar de ir a tomar al Almagro porque soy siempre el que tiene que funcionar de grúa para los bultos.
Parece que me metí a actuar en rebelde sin causa sin ser James Dean. Tendré que asumir que sigo siendo una rara mezcla entre tri lambda y alfa beta fallido.
domingo, octubre 15, 2006
Asesíname
Soy yo y nada más. Soy el que quiero ser. Me convierto en tu sombra y en tu sol. Caliento tus noches solitarias y enfrío tu corazón. ¡No me ames! Soy el que te hace perder. Digo lo que quiero decir y pienso lo que quiero pensar, pero no digo lo que pienso. Dolor, odio, ¡Maldición!, una vez más. Puedo querer a cualquiera y tú me puedes querer. Pero no quiero. Te tiro al suelo y rasgo tus ropas y me dices que te suelte, y gritas y no me importa porque ya eres mía. Ja, ja, ja… ¿Quieres escapar otra vez? Patrañas de niña chica, de pecadora juvenil. Ódiame, si, ódiame con todo tu corazón. Ten esta arma y dispárame, prometo no morir. Te voy a matar (pero en buena, no te enojes). Pienso matarte en dos horas más. Empaca y lleva muchos sentimientos. Los voy a consumir todos, no quedará ninguno. Soy un tonto, pero igual me quieres. Lo sé bien y me alegro. Toma el mundo y enciérrate, busca agua porque la necesitarás. Yo no te daré nada, mi amor es para otra. Pero me amas y está bien. Mataré todo menos tu ilusión. ¿Quieres que te devuelva tu corazón?, tendrás que pagar un gran precio. Cuerpo de niña ya no hay y no volverá. Tú te lo buscaste y te gustó. Despecho, otra esperanza perdida, amor que no es, ojos que ya no reflejan nada. Estás muerta. ¡Te amo y te odio!, deseo verte nuevamente, ¡Rencor!... ja, ja, ja, (risa con lágrimas). Otro dolor, ¡No grites!, sé fuerte que me gustas así. Aguanta. Tus lágrimas son falsas, deja de llorar. Estás muerta y así seguirás, te quise olvidar y me sigues rondando. Una bala, dos balas, la niña no quiere morir. Tres balas en la cabeza y sigue viva. ¡Maldita!, ¡Para te digo!, ¡aléjate y no me mires! Deja esas palabras para otra ocasión. Necesito que mueras. Cinco balas más y no pasa nada. Camina hacia mi. Ahora si que la odio. Ahora si que la amo.
Soy nadie y así seguiré. No fui capaz de matarla y ahora trataré conmigo. No me quiere matar y lo entiendo. Pero yo, pero yo… la quiero. Y no necesito entender las palabras ni los ruegos. No necesito de su maldita compasión para retroceder. Porqué creí haberla matado y sigue ahí, jovial, dulce. Sigue ahí y no me detiene.
Ella ya no me quiere.
Adiós.
Soy nadie y así seguiré. No fui capaz de matarla y ahora trataré conmigo. No me quiere matar y lo entiendo. Pero yo, pero yo… la quiero. Y no necesito entender las palabras ni los ruegos. No necesito de su maldita compasión para retroceder. Porqué creí haberla matado y sigue ahí, jovial, dulce. Sigue ahí y no me detiene.
Ella ya no me quiere.
Adiós.
lunes, octubre 09, 2006
Pesca sin mosca
¿Cuántas veces vamos a pescar y sólo recolectamos desilución?
Nuestra ceguera nos impide ver más allá de lo acostumbrado.
Oimos ruidos de autos, bocinas, luchas carnales en las calles, insultos varios, indiferencias, apuros. Solemos lanzar nuestras redes en un mundo donde las preocupaciones, la mediocridad, el individualismo, son los amos y señores del mar humano. Y no importa donde queramos pescar, siempre hay algo qu nos impedirá cazar lo escencial. Tomamos nuestras redes y salen vacias. Nos desalentamos, nos desilucionamos, nos entristecemos. La desesperanza no nos sirve para alimentar nuestro espíritu.
Todos estos sentimientos que nos invitan a una desolación espiritual nos impiden ver quién, donde y cómo hay que pescar.
Dios nos invita a mirar dentro de nosotros, a ver desde sus propios ojos, a conversar con él para que nos guíe. El verdadero alimento nos llega desde Él y es nuestro interior el lugar donde las redes podrán colmarse.
Dios nos invita a tejer estas redes con los regalos que nos brindó en el espíritu santo. Hay que cazar amor con entendimiento, con cariño, con Fe, con esperanza. Hat que cazar este amor y saciarnos sabiendo que las raciones alcanzarán para mí y para los demás.
Es Cristo vivo quién, después de hartarnos, nos invita a construir redes con los demás y salir a pescar con ellos. Jesús no va a pescar por nosotros. Jesús no nos va a entregar la comida en bandeja, aliñada y con bebida. Jesús nos acompaña y nos guía en nuestro trabajo. Guía nuestras manos y nos grita hacia donde echar estas redes y así poder acompañar con un pedazo de pescado al hambriento, al que se siente abandonado, al que vive entre ruidos, al que no ha tenido la oportunidad de conversar con Jesús.
Les aseguro que, después de esto, nunca más tendrán hambre.
Nuestra ceguera nos impide ver más allá de lo acostumbrado.
Oimos ruidos de autos, bocinas, luchas carnales en las calles, insultos varios, indiferencias, apuros. Solemos lanzar nuestras redes en un mundo donde las preocupaciones, la mediocridad, el individualismo, son los amos y señores del mar humano. Y no importa donde queramos pescar, siempre hay algo qu nos impedirá cazar lo escencial. Tomamos nuestras redes y salen vacias. Nos desalentamos, nos desilucionamos, nos entristecemos. La desesperanza no nos sirve para alimentar nuestro espíritu.
Todos estos sentimientos que nos invitan a una desolación espiritual nos impiden ver quién, donde y cómo hay que pescar.
Dios nos invita a mirar dentro de nosotros, a ver desde sus propios ojos, a conversar con él para que nos guíe. El verdadero alimento nos llega desde Él y es nuestro interior el lugar donde las redes podrán colmarse.
Dios nos invita a tejer estas redes con los regalos que nos brindó en el espíritu santo. Hay que cazar amor con entendimiento, con cariño, con Fe, con esperanza. Hat que cazar este amor y saciarnos sabiendo que las raciones alcanzarán para mí y para los demás.
Es Cristo vivo quién, después de hartarnos, nos invita a construir redes con los demás y salir a pescar con ellos. Jesús no va a pescar por nosotros. Jesús no nos va a entregar la comida en bandeja, aliñada y con bebida. Jesús nos acompaña y nos guía en nuestro trabajo. Guía nuestras manos y nos grita hacia donde echar estas redes y así poder acompañar con un pedazo de pescado al hambriento, al que se siente abandonado, al que vive entre ruidos, al que no ha tenido la oportunidad de conversar con Jesús.
Les aseguro que, después de esto, nunca más tendrán hambre.
lunes, octubre 02, 2006
¿Quién dijo que Dios no nos grita?
Dios, la viva divinidad, el rey de reyes, nos grita. Su voz se desgarra en los campamentos donde viven siete personas en casas mínimas, sin baños, con dos camas como máximo. Grita cuando el pobre camina descalzo sobre el barro de sus ‘calles’ en pleno invierno, cuando sus casas se llenan de ollas porque las goteras se multiplican mientras el techo de los cartones que ellos llaman ‘casa’ comienza a sucumbir. El señor nos grita en el mendigo, que llora en las escaleras del metro, en las ancianas que viven desoladas porque sus familias las han olvidado. Dios nos grita en el vagabundo que sólo tiene un par de hojas amarillas y uno que otro perro para palear el frío de las piedras en las noches. Cristo nos grita y no lo oímos. Decimos que tenemos sed de amor pero nos tapamos los oídos cuando el señor nos habla, nos tapamos los ojos cuando vemos pasar a Cristo con su cruz. Cegamos nuestros sentidos con televisión, con comodidades, con estudio, con la fortuna de no necesitar lo fundamental.
¡¡¡Y así y todo no damos las gracias a quién nos entrega todo esto!!!
Hay personas que nos necesitan, que quieren ser amados, que se sienten solos, dejados de lado, blancos de injusticias, desamparados. Hay otros que tienen hambre de vida, se de amor, necesidad de Dios.
¡¡¡Ellos nos necesitan!!! ¡¡¡Dios nos necesita!!! ¡¡¡Es Cristo quién sufre!!!
¡¡¡Y así y todo no damos las gracias a quién nos entrega todo esto!!!
Hay personas que nos necesitan, que quieren ser amados, que se sienten solos, dejados de lado, blancos de injusticias, desamparados. Hay otros que tienen hambre de vida, se de amor, necesidad de Dios.
¡¡¡Ellos nos necesitan!!! ¡¡¡Dios nos necesita!!! ¡¡¡Es Cristo quién sufre!!!
miércoles, marzo 08, 2006
Promesa Juvenil Utópica
..."recuerda que en cada lágrima que derrames, que en cada soplo de viento que acaricie tu cara, que en cada gota de lluvia que moje tu pelo estaré yo...". Fue en ese momento que se escuchó un grito... nadie más lloró, nunca más sopló el viento y nunca nadie volvió a escuchar la lluvia.
miércoles, marzo 01, 2006
Preocupación en el MINEDUC y en el INJUV por nueva encuesta a jóvenes:
90% DE LOS ENCUESTADOS AFIRMA HABER TENIDO 'QUÍMICA' CON ALGÚN PROFESOR EN EL COLEGIO
La alerta se encendió en el ministerio de educación y en el instituto nacional de la juventud por una encuesta realizada por la fundación 'sin futuro' la que arroja un alto porcentaje de jóvenes que confiesan haber tenido química con algún profesor o profesora.
"Esto es inaceptable. El gobierno no puede dejar que esto siga ocurriendo. Siempre pasa lo mismo. Llevan 16 años en el poder y son los mismos problemas. En mi gobierno esto no hubiese ocurrido. Nuestras familias, en especial las más pobres, no estarían preocupados ni de la delincuencia, ni del tranajo ni de lo que pasa con sus hijos en las escuelas. Vean lo que pasó en esa escuela de Colina." Dijo Joaquín Latín, algo confundido, al ser consultado por esta nueva encuesta de la fundación de preside su amigo Sebastián Piñata.
90% DE LOS ENCUESTADOS AFIRMA HABER TENIDO 'QUÍMICA' CON ALGÚN PROFESOR EN EL COLEGIO
La alerta se encendió en el ministerio de educación y en el instituto nacional de la juventud por una encuesta realizada por la fundación 'sin futuro' la que arroja un alto porcentaje de jóvenes que confiesan haber tenido química con algún profesor o profesora.
"Esto es inaceptable. El gobierno no puede dejar que esto siga ocurriendo. Siempre pasa lo mismo. Llevan 16 años en el poder y son los mismos problemas. En mi gobierno esto no hubiese ocurrido. Nuestras familias, en especial las más pobres, no estarían preocupados ni de la delincuencia, ni del tranajo ni de lo que pasa con sus hijos en las escuelas. Vean lo que pasó en esa escuela de Colina." Dijo Joaquín Latín, algo confundido, al ser consultado por esta nueva encuesta de la fundación de preside su amigo Sebastián Piñata.
sábado, febrero 18, 2006
AMOR RENTABLE
Yo vendo amor. Soy un puesto ambulante buscando algún cliente que quiera de mis servicios. Les digo lo que ofrezco, a veces les doy una pequeña degustación, algo que no comprometa mi negocio. No quiero que cualquiera se acerque a preguntar. Selecciono a las personas, las sigo, intento esconderme y me hago sus amigos. En ese momento ataco con un “¿Te puedo ayudar en algo?, vendo amor, tengo del que quieras. Solo llámame y reserva tu lugar”. La verdad es que hago como que estuviera muy ocupado, con mucha clientela, agotado y a veces indiferente. Pero no hay nadie… solo tácticas para que el cliente caiga y compre. A veces resulta pero al mes vuelve y te tira por la cabeza el esfuerzo y la mercancía pidiendo que le devuelvas lo que pagó. A veces el cliente huye despavorido mientras me quedo con la mercadería hecha pedazos, como un vidrio roto en mil partes pequeñitas. A veces el cliente me sigue el juego y hace como que se interesa para después, cuando hay que cerrar el trato, me dice que le llegó una oferta mejor, que es más barato, que no arriesga ni su integridad, que le da ‘boleta’ y que le sobra vuelto. Es dura esta pega y a veces duele. Sientes que ese monopolio que creíste tener, que ese negocio que parecía rentable ha arrojado más pérdidas de lo que calculaste. Que no fuiste el primero, que hubo muchos que llegaron antes y que bajaron sus precios porque no necesitan más. Pero no me doy por vencido y salgo a las calles, y sigo ofreciendo lo que llevo, y pienso que todavía hay personas que buscan lo que tengo, que era más difícil de lo que parecía encontrar una buena clientela, que tienes los caseros de siempre y que son los que nunca te fallarán. Pero te fallan y todo se va a negro.
Pero el cliente tiene siempre la razón y debo serle fiel a sus pedidos. Escondo mis productos en una canción y en vestimentas varias. “Llame ya, nuestras operadoras están disponibles, estamos trabajando para que nuestro producto se adecue a sus necesidades y gustos”. Pero el amor es el mismo y toda esa cubierta punk, dark, grunge, romántico setentero y alternativo se desvanece al primer contacto mostrando lo verdadero, lo que no puedo esconder. “Y si no le gusta le devolvemos su dinero”.
Al final tengo que hacer el remate final. 90% off. Si no se lo lleva se lo regalamos igual. Y espero y espero, y tengo que cerrar y repensar si estaré haciendo bien o si el darme por vencido es la gran oportunidad. “Gracias por preferirnos, no se arrepentirá”. Eso espero.
Pero el cliente tiene siempre la razón y debo serle fiel a sus pedidos. Escondo mis productos en una canción y en vestimentas varias. “Llame ya, nuestras operadoras están disponibles, estamos trabajando para que nuestro producto se adecue a sus necesidades y gustos”. Pero el amor es el mismo y toda esa cubierta punk, dark, grunge, romántico setentero y alternativo se desvanece al primer contacto mostrando lo verdadero, lo que no puedo esconder. “Y si no le gusta le devolvemos su dinero”.
Al final tengo que hacer el remate final. 90% off. Si no se lo lleva se lo regalamos igual. Y espero y espero, y tengo que cerrar y repensar si estaré haciendo bien o si el darme por vencido es la gran oportunidad. “Gracias por preferirnos, no se arrepentirá”. Eso espero.
domingo, febrero 05, 2006
Carta a un amor encontrado (eyes without a face)
Beatriz
Tan tierna, tan imposible. Una voz en el olvido, en algunos sueños sin rostro. Y tienes mil de ellos pero no recuerdo ninguno.
Mientras te veo suspirar me entristezco, no por como lo haces sino por quién. No lo haces por mi y aunque te ves tan linda las cosas se escapan, se van de mis huesos, donde te siento firmemente retenida. Lo haces porque no tienes nada más, nadie más.
Beatriz, solitaria, llena de gente pero sin confianza. Te quiero y no te interesa.
Pero es así, porque no puedo quitar la mirada, porque cuanto te veo intento recordarte, memorizar cada parte para después llegar a casa y seguir pensándote. No haces más que contemplarme como el mejor amigo y me cuentas todo con pacíficas palabras hirientes. No lo sabes y yo no te lo digo. Actúo para que no sepas que estoy siempre.
Sentir otra vez que te acercas, susurrándome las palabras que nunca quise oír pero que mi absurda táctica me invita a escuchar.
Paz, amor en un acto, en una caricia, en muchas caras de gente que recuerdo pero que no conozco. Otra pasión que se esfuma mientras el reloj me avisa que el sol se levanta. Maldita obsesión de mi inútil corazón. Y no sé lo que hago, y me pierdo en el bosque húmedo de tus ojos, o en esa estrella que te ilumina. Y te enojas porque te digo que no eres lo que espero y te ves igual de hermosa cuando no me hablas, cuando no contestas el fono por temor a que sea él quién te llama.
Pero mis palabras se esfuman en el último beso, con el que empezamos, el del primer acercamiento. Porque ya tu cuerpo se va y no vuelve, mientras el mío se estremece desde el día que partiste. Cambiaste mi hombro por un cuerpo entero, mis lágrimas por esa alegría agobiante del saber que no estarás más sola de aquí en adelante.
Beatriz, te extraño. Te recuerdo con muchos globos y flores más strawberry fields forever de fondo. Tú vestida como lo más lindo y yo a tu lado, con el helado en la mano y conversando de la vida. Era tan perfecto como las familias de los comerciales coca-cola y tan emocionante como los de Clos de pirque. Pero al final son todos recuerdos, imágenes tan sencillas como de las que te emocionabas.
Hasta ahora te quiero y no sé lo de más adelante. En una de esas cambiarás el yogurt de damasco nocturno por un vaso de ron, o las revistas de moda por el cuerpo B del Mercurio. Sé que cambiarás y quisiera estar ahí para verte. Pero no será así y aterrizo, pongo los pies en tierra y no te busco más. A veces hay que saber olvidar. Y no sé si pueda.
Intentando ser sincero me despido, de ti, de tu alma
Sebastián Ignacio Muñoz Ruz
Tan tierna, tan imposible. Una voz en el olvido, en algunos sueños sin rostro. Y tienes mil de ellos pero no recuerdo ninguno.
Mientras te veo suspirar me entristezco, no por como lo haces sino por quién. No lo haces por mi y aunque te ves tan linda las cosas se escapan, se van de mis huesos, donde te siento firmemente retenida. Lo haces porque no tienes nada más, nadie más.
Beatriz, solitaria, llena de gente pero sin confianza. Te quiero y no te interesa.
Pero es así, porque no puedo quitar la mirada, porque cuanto te veo intento recordarte, memorizar cada parte para después llegar a casa y seguir pensándote. No haces más que contemplarme como el mejor amigo y me cuentas todo con pacíficas palabras hirientes. No lo sabes y yo no te lo digo. Actúo para que no sepas que estoy siempre.
Sentir otra vez que te acercas, susurrándome las palabras que nunca quise oír pero que mi absurda táctica me invita a escuchar.
Paz, amor en un acto, en una caricia, en muchas caras de gente que recuerdo pero que no conozco. Otra pasión que se esfuma mientras el reloj me avisa que el sol se levanta. Maldita obsesión de mi inútil corazón. Y no sé lo que hago, y me pierdo en el bosque húmedo de tus ojos, o en esa estrella que te ilumina. Y te enojas porque te digo que no eres lo que espero y te ves igual de hermosa cuando no me hablas, cuando no contestas el fono por temor a que sea él quién te llama.
Pero mis palabras se esfuman en el último beso, con el que empezamos, el del primer acercamiento. Porque ya tu cuerpo se va y no vuelve, mientras el mío se estremece desde el día que partiste. Cambiaste mi hombro por un cuerpo entero, mis lágrimas por esa alegría agobiante del saber que no estarás más sola de aquí en adelante.
Beatriz, te extraño. Te recuerdo con muchos globos y flores más strawberry fields forever de fondo. Tú vestida como lo más lindo y yo a tu lado, con el helado en la mano y conversando de la vida. Era tan perfecto como las familias de los comerciales coca-cola y tan emocionante como los de Clos de pirque. Pero al final son todos recuerdos, imágenes tan sencillas como de las que te emocionabas.
Hasta ahora te quiero y no sé lo de más adelante. En una de esas cambiarás el yogurt de damasco nocturno por un vaso de ron, o las revistas de moda por el cuerpo B del Mercurio. Sé que cambiarás y quisiera estar ahí para verte. Pero no será así y aterrizo, pongo los pies en tierra y no te busco más. A veces hay que saber olvidar. Y no sé si pueda.
Intentando ser sincero me despido, de ti, de tu alma
Sebastián Ignacio Muñoz Ruz
miércoles, febrero 01, 2006
Ley de conservación de la miseria
Ley de uso coloquial en la que se dice que dado un sistema cerrado, la miseria - como la energía - se conserva. Se dice en este caso que la miseria "...no se crea ni se destruye, sino que se transforma".
Esta ley comparte su espíritu con la Ley de Murphy en su aplicación: Si algo sale bien, algo igualmente malo lo compensará.
Si algo puede salir mal, saldrá mal.
Corolarios
1.-Nada es tan fácil como parece.
2.-Todo lleva más tiempo del que usted piensa.
3.-Si existe la posibilidad de que varias cosas vayan mal, la que cause más daños será la única
que vaya mal y sucedera en el peor momento.
4.-Si usted intuye que hay cuatro posibilidades de que una gestión vaya mal y las evita, al momento aparecerá espontáneamente una quinta posibilidad.
5.-Cuando las cosas se dejan a su libre albedrio, suelen ir de mal en peor.
6.-En cuanto se ponga a hacer algo, se dará cuenta de que hay otra cosa que debió haber hecho antes.
7.-Cualquier solución entraña nuevos problemas.
8.-Es inútil hacer cualquier cosa a prueba de tontos, porque los tontos son muy ingeniosos.
9.-La naturaleza siempre está de parte de la imperfección oculta.
10.-La madre Naturaleza es una perra
11.-ve la luz verdadera
12.-La vida no es color de rosa
13.-Cuanto más intentes que las cosas sean perfectas, más te daras cuenta que estas perdiendo tu tiempo
14.-Si te casas te daras cuenta con tu esposa
Uno de los objetivos de esta ley es llevar a las personas a pensar las cosas mas de una vez y contemplar todas las posibilidades antes de tomar una decisión para no cometer un error.
Esta ley comparte su espíritu con la Ley de Murphy en su aplicación: Si algo sale bien, algo igualmente malo lo compensará.
Si algo puede salir mal, saldrá mal.
Corolarios
1.-Nada es tan fácil como parece.
2.-Todo lleva más tiempo del que usted piensa.
3.-Si existe la posibilidad de que varias cosas vayan mal, la que cause más daños será la única
que vaya mal y sucedera en el peor momento.
4.-Si usted intuye que hay cuatro posibilidades de que una gestión vaya mal y las evita, al momento aparecerá espontáneamente una quinta posibilidad.
5.-Cuando las cosas se dejan a su libre albedrio, suelen ir de mal en peor.
6.-En cuanto se ponga a hacer algo, se dará cuenta de que hay otra cosa que debió haber hecho antes.
7.-Cualquier solución entraña nuevos problemas.
8.-Es inútil hacer cualquier cosa a prueba de tontos, porque los tontos son muy ingeniosos.
9.-La naturaleza siempre está de parte de la imperfección oculta.
10.-La madre Naturaleza es una perra
11.-ve la luz verdadera
12.-La vida no es color de rosa
13.-Cuanto más intentes que las cosas sean perfectas, más te daras cuenta que estas perdiendo tu tiempo
14.-Si te casas te daras cuenta con tu esposa
Uno de los objetivos de esta ley es llevar a las personas a pensar las cosas mas de una vez y contemplar todas las posibilidades antes de tomar una decisión para no cometer un error.
viernes, enero 27, 2006
Impacto causa la nueva candidatura a la presidencia de la DC
RONALD McDONALD'S SE POSTULA POR PARTE DE LA BANCADA COLORINA
El candidato dice ser apoyado completamente por su primo Andrés Zaldívar y por todos los partidarios del colorín presidente.
Según las propias palabras de McDonald's "Nosotros seremos la presidencia de la chatarra y de la comida grasosa. Queremos un pais que se cocine al igual que nuestras hamburguesas... mal y conn mucho colesterol"
Zaldívar, por su parte, respondió que "Sabemos que Ronald seguirá con lo que hemos estado haciendo"
Soledad Alvear, la candidata opositora al régimen de los 'cabeza de cobre', respondió que si le dan unas 100 hamburguesas podría pensar en bajarse.
Por último la presidenta electa Michelle Bachelet dijo a nuestro diario: "mmm... hambuerguesas... mmm... papas fritas... mmm... lo que sea..." en clara alusión a apoyar la candidatura del hombre de los pepinillos y lechugas rancias.
RONALD McDONALD'S SE POSTULA POR PARTE DE LA BANCADA COLORINA
El candidato dice ser apoyado completamente por su primo Andrés Zaldívar y por todos los partidarios del colorín presidente.
Según las propias palabras de McDonald's "Nosotros seremos la presidencia de la chatarra y de la comida grasosa. Queremos un pais que se cocine al igual que nuestras hamburguesas... mal y conn mucho colesterol"
Zaldívar, por su parte, respondió que "Sabemos que Ronald seguirá con lo que hemos estado haciendo"
Soledad Alvear, la candidata opositora al régimen de los 'cabeza de cobre', respondió que si le dan unas 100 hamburguesas podría pensar en bajarse.
Por último la presidenta electa Michelle Bachelet dijo a nuestro diario: "mmm... hambuerguesas... mmm... papas fritas... mmm... lo que sea..." en clara alusión a apoyar la candidatura del hombre de los pepinillos y lechugas rancias.
lunes, enero 16, 2006
PARTHENON
Wrong Number
Ayer me habló la muerte, de cerca, al oído. Me preguntó como estaba, si ya me había olvidado de ella, si todavía tenía su número de teléfono. Quiso que la acompañara, me invitó a tomar su mano.
Hace tiempo que no me visitaba. La última vez que lo hizo, hace un año, fue en la plaza del colegio, un sábado como a las seis de la tarde. Yo estaba sentado bajo un árbol, con la Ale, conversando. Ella me miraba con tristeza, como escondiendo algo. Cuando le cayeron sus primeras lágrimas supe que las cosas cambiarían. Cada lágrima era una granada que explotaba. Me besó por última vez y me dio el knock out, me golpeó, me tiró la bomba atómica que había esperado. Sus palabras eran un vaso de cloro, de veneno que inevitablemente tendría que tomar. No quise y me negué. Pero era imposible. Aunque me tapé los oídos y grité, las palabras entraron por no-se-donde a mi cabeza, creando recuerdos que no existían, imágenes de esas familias perfectas, como las de los comerciales de coca-cola que pensaba crear con ella. Tres palabras cambiaron mi vida. NECESITO UN TIEMPO, me dijo. La Ale nunca supo decir las cosas de frente, siempre se escondía en eufemismos. Creo que con eso no quería traumarme, o probablemente tuvo miedo de cómo reaccionaría. Pero no reaccioné. Mi cara era un gran signo de interrogación, un completo porqué.
Fue ahí cuando me visitó la muerte, al lado de la Ale, sentada en su traje negro, como en las pelis. Me acompañó hasta mi casa y me invitó a seguirla. Me negué, pero, por si acaso, le pedí su número de teléfono. La muerte se fue sin dejar huellas.
Ayer me habló la muerte, de cerca, al oído. Sin yo saberlo la muerte se llevó a mi prima y quise que me llevara también. No sé porqué no la seguí.
Perdí el teléfono y no pude llamarla. Intenté muchas formas de instarla a venir y solo conseguí marcas en mi cuerpo, unas pocas lágrimas y algunas imágenes. Solo se me pasó la mitad de mi vida por delante.
Pero ahora llegó Beatriz y no sé si querer llamar a la muerte otra vez. Probablemente no la necesite más, o por lo menos hasta que Beatriz se vaya.
sábado, enero 07, 2006

ENCUESTA POPULAR
El blog que marca el paso les trae a ustedes, nuevamente, esta sección que gusta de grande y chicos. Espero que esto sea motivo de estudio para el INE y otros organismos.
Manden sus ideas a traukoko@gmail.com
Saludos.
¿A qué edad dio usted su primer beso?
¿Con quién fue?
¿Qué sensación le dejó?
Si tienen anécdotas favor contarlas.
N.D.A: ¡¡¡Qué profundo!!!
jueves, diciembre 29, 2005

FANTASÍA SEXUAL
Viendo otros blogs me doy cuenta que no tenía pensado una fantasía sexual. Me craneo día a día para saber más del mundo que me rodea pero nunca supe qué era lo que yo quería. Suena raro a veces. Pensaba que me conocía muy bien y que sabría lo que quiero. Sólo sé, ahora, que no sé nada de mi (lo sé, es una copia barata de Sócrates).
Creo que solo tengo una fantasía sexual. No es lo que todos esperan ni lo que todos quieren. O sea, no me imagino teniendo relaciones sexuales en un baño de avión, o en un probador de ropa de una tienda, o en el casamiento de un primo, o en la cocina, o de a tres, o simplemente haciendo el vuelo del condor. Lo mio es más simple.
Mi fantasía es poner amor en la relación. No sabría como hacerlo. Nunca he tenido una. No sabría qué hacer. Probablemente me cuesta imaginar un coito que tenga en medio el amor. No sé si será un trauma de la 'sociedad' (en eso que se esconden todos los cobardes) o algo que pasó cuando veía una película prohibida (llámese pornografía) cuando tenía menos edad.
Siempre vi el amor más como un beso, como un abrazo, como un apretón de manos o simplemente con un signo de ayuda. Creo que pienso más en el placer que sienten dos personas (un placer más carnal) que en el amor que deben estar sintiendo el uno al otro.
Mi vieja me dijo que yo fui creado por amor. Le creo. Me cuesta eso si. No es porque a mi autoestima le cueste surgir. No. Solo me cuesta ver otras cosas en eso.
Quiero ser más simple.
domingo, diciembre 18, 2005
Asesíname
Soy yo y nada más. Soy el que quiero ser. Me convierto en tu sombra y en tu sol. Caliento tus noches solitarias y enfrío tu corazón. ¡No me ames! Soy el que te hace perder. Digo lo que quiero decir y pienso lo que quiero pensar, pero no digo lo que pienso. Dolor, odio, ¡Maldición!, una vez más. Puedo querer a cualquiera y tú me puedes querer. Pero no quiero. Te tiro al suelo y rasgo tus ropas y me dices que te suelte, y gritas y no me importa porque ya eres mía. Ja, ja, ja… ¿Quieres escapar otra vez? Patrañas de niña chica, de pecadora juvenil. Ódiame, si, ódiame con todo tu corazón. Ten esta arma y dispárame, prometo no morir. Te voy a matar (pero en buena, no te enojes). Pienso matarte en dos horas más. Empaca y lleva muchos sentimientos. Los voy a consumir todos, no quedará ninguno. Soy un tonto, pero igual me quieres. Lo sé bien y me alegro. Toma el mundo y enciérrate, busca agua porque la necesitarás. Yo no te daré nada, mi amor es para otra. Pero me amas y está bien. Mataré todo menos tu ilusión. ¿Quieres que te devuelva tu corazón?, tendrás que pagar un gran precio. Cuerpo de niña ya no hay y no volverá. Tú te lo buscaste y te gustó. Despecho, otra esperanza perdida, amor que no es, ojos que ya no reflejan nada. Estás muerta. ¡Te amo y te odio!, deseo verte nuevamente, ¡Rencor!... ja, ja, ja, (risa con lágrimas). Otro dolor, ¡No grites!, sé fuerte que me gustas así. Aguanta. Tus lágrimas son falsas, deja de llorar. Estás muerta y así seguirás, te quise olvidar y me sigues rondando. Una bala, dos balas, la niña no quiere morir. Tres balas en la cabeza y sigue viva. ¡Maldita!, ¡Para te digo!, ¡aléjate y no me mires! Deja esas palabras para otra ocasión. Necesito que mueras. Cinco balas más y no pasa nada. Camina hacia mi. Ahora si que la odio. Ahora si que la amo.
Soy nadie y así seguiré. No fui capaz de matarla y ahora trataré conmigo. No me quiere matar y lo entiendo. Pero yo, pero yo… la quiero. Y no necesito entender las palabras ni los ruegos. No necesito de su maldita compasión para retroceder. Porqué creí haberla matado y sigue ahí, jovial, dulce. Sigue ahí y no me detiene.
Ella ya no me quiere.
Adiós.
sábado, noviembre 26, 2005
PARTHENON
El blog que marca el paso les entrega, nuevamente, una nueva sección para que disfruten, lloren, se emocionen, rían o echen garabatos.
Parthenon se titula ya que es una sección donde abundarán las columnas.
Está de más decirles que pueden mandar sus columnas a traukoko@gmail.com y que si leen postean. Necesito el feed del post ya que así me dan más ganas de escribir.
Espero les guste.
Esta columna no tiene nombre, no me gusta titularlas.
A veces las cosas salen mal. A veces ni salen. A veces se abren puertas y ventanas y entran las oportunidades pero tenemos puestas nuestras esperanzas y deseos en algo mejor y dejamos escapar. Se escapan y a veces vuelven, pero la mayoría de las veces no se vuelve a ver, muere en nosotros el sentimiento y comenzamos algo nuevo, supuestamente más gratificador. Pero no. Nos damos cuenta que lo anterior fue bueno y se nos viene a la cabeza que “todo tiempo pasado fue mejor”. Patrañas de gente que antes no se dio cuenta que estaba mal.
Eso me pasó. Dejé escapar oportunidades que no supe controlar. Dejé escapar esperanzas, amigos, un poco de la felicidad divina. Se murió todo y se fue al tacho de la basura. Se queda ahí con los libros viejos, con los papeles arrugados de cartas que no empezamos, con el confort de la alergia. La diferencia está en que todo lo último se va con el camión menos eso. Quedó pegado en el borde. Y te saca la lengua diciéndote que no te podrás librar de él fácilmente. Te quema el corazón. Y quisiera volver a tomarlo y que funcionara otra vez. Esperanza absurda. No vuelve. Y mientras tratas de enterrarlo profundamente ves que te ha dejado sin fuerzas y que solo puedes botar algunas lágrimas y dormir, rezar a veces, pero siempre con esa tristeza que te deja el sentir que te farreaste un regalo.
Y vives. La verdad es que sobrevives a eso. Lo sanas profundamente. Crees que todo pasó, que el huracán “soy nadie” se fue a otra parte y cobró otra víctima. En parte es cierto, pero siempre existe el soplo, la porción de aire que se puede convertir en parte de tu muerte. Cuando comienzas a resucitar mueres otra vez. Caes ciento ochenta y siete veces en la misma piedra. Y sigue muriendo parte de ti, parte de tus recuerdos, parte de lo humano que fuiste. Mueres y ya no quieres volver a vivir, aunque tengas la opción. Todo se va. Todo.
jueves, noviembre 24, 2005

HOMENAJE
Kurt Donald Cobain es, hoy por hoy, el más grande ícono grunge de la historia. Es el que sacó de la oscuridad el fenómeno de los riffs sencillos con toques de punk rock y heavy metal. Kurt Cobain es el personaje más influyente de los 90's sin discusión alguna.
Agobiado por la fama, por el éxito y por las drogas muere el 5 de Abril del 94.
Mi homenaje a él es el publicar esta carta, la de su despedida, la que creó el mito, donde nació la leyenda.
"Para Boddah":
Hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiría ser un
charlatán infantil castrado. Esta nota debería ser muy fácil de entender.
Todo lo que me enseñaron en los cursos de punk rock que he ido siguiendo a
lo largo de los años, desde mi primer contacto con la, digamos, ética de la
independencia y la vinculación con mi entorno ha resultado cierto.
Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música,
ni tampoco escribiéndola, ni siquiera haciendo rock'n'roll. Me siento
increíblemente culpable. Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del
concierto y se oyen los gritos del público, a mí no me afectan tal como
afectaban a Freddy Mercury, a quien parecía encantarle que el público le
amase y adorase. Lo cual admiro y envidio muchísimo. De hecho, no os puedo
engañar, a ninguno de vosotros. Simplemente no sería justo ni para mí.
Simular que me lo estoy pasando el 100% bien sería el peor crimen que me
pudiese imaginar.
A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al
escenario. Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo
intentándolo, créeme Señor, pero no es suficiente).Soy consciente de que yo,
nosotros, hemos influido y gustado a mucha gente. Debo ser uno de aquellos
narcisistas que sólo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido. Soy
demasiado sencillo. Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el
entusiasmo que tenía cuando era un niño.
En nuestras tres últimas giras he apreciado mucho más a toda la gente que he
conocido personalmente que son fans nuestros, pero a pesar de ello no puedo
superar la frustración, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente. Sólo
hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente. Tanto,
que eso me hace sentir jodidamente triste. El típico Piscis triste,
sensible, insatisfecho, ¡Dios mío! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé!
Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me
recuerda mucho como había sido yo. Llena de amor y alegría, confía en todo
el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán
daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza.
No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera
siniestra, miserable y autodestructiva como en lo que me he convertido yo.
Lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente
en general...Sólo porque parece que a la gente le resulta fácil relacionarse
y ser comprensiva. ¡Comprensiva! Sólo porque amo y me compadezco demasiado
de la gente. Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago
nauseabundo por vuestras cartas y vuestro interés durante los últimos años.
Soy una criatura voluble y lunática. Se me ha acabado la pasión, y recordad
que es mejor quemarse que apagarse lentamente. Paz, amor y comprensión.
Kurt Cobain
Frances y Courtney, estaré en vuestro altar.
Por favor, Courtney, sigue adelante por Frances, por su vida que será mucho
más feliz sin mí.
Los quiero. ¡Los quiero!"
martes, noviembre 15, 2005

Cuento sin alma
Haciendo alusión al gran Ricardo Cocciante les hago entrega de la nueva sección del blog que marca el paso.
Hoy, los cuentos nos llenan de vida, a veces de tristeza y otras de alegría. Nos llenan al fin y al cabo. Les doy este espacio para que reflexionen, lean, revisen ortografía, insulten, critiquen y se diviertan.
No soy un escritor. Si le molesta como escribo escriba a vayasealaconchadesumad...@...
Como en la sección de 'LA ESQUINA POÉTICA DE SEBASTIÁN' ustedes podrán enviarme sus cuentos. Yo los revisaré, los editaré si hay algo malo y los publicaré si son buenos.
Nuestras operadoras están atendiendo. Espere el tono.
Dedicado a mi pasado corazón, el incierto, el indeciso, el atormentado. Ya no volverás.
PLAZA SANTA ANA
Diez de la mañana, un parque solitario, no, hay personas, son sólo dos que conversan. Tímidamente se acercan pero él se aleja ya que no sabe actuar. Las horas han pasado y ella se debe ir, él tristemente se despide con solo un apretón de manos.
Han dado las doce del siguiente día y ellos se vuelven a juntar. Él trae flores rojas y ella se alegra por un momento. Se sientan. Se les ve tan felices que me he llegado a conmover. Conversan como cada día y él no puede decir lo que quiere, sus palabras se enredan y ella sonríe, él por su parte lo hace también pero con un dejo de vergüenza. Pasan las horas y él intenta decirle algo pero ella tiene que partir. Acuerdan verse al día siguiente y de un apretón de manos se despiden. Al irse ella, él derrama una sola lágrima y se va.
Han pasado cinco días desde el primer encuentro. Todos los días son muy parecidos. Él sentado mirando el cielo, ella sentada con una sonrisa angelical. Ella le cuenta algo que la hace muy feliz, él con falsa alegría la abraza y le entrega una hoja de papel algo húmeda. Como todos los días acuerdan verse nuevamente al día siguiente, se despiden de la mano y él la abraza algo torpe como intentando retener algo que se le había perdido. Ella se marcha y desaparece, él corre hacía su destino. Desde ese día no se les ha vuelto a ver más por el parque.
viernes, noviembre 11, 2005
Última Hora:
"JOVEN ARGENTINA ES VIOLADA POR RATÓN DE LOS DIENTES"
La víctima de iniciales Luciana S. fue atracada violentamente por el ratón. Mientras el roedor sacaba uno de los incisivos de la joven la vio tan desamparada que procedió al atraco a eso de las 5:15 de la mañana.
Familiares del acusado pidieron clemencia. El abogado del imputado, Conejo de pascua, dijo que iba a llegar a las últimas instancias del juicio porque afirma que su cliente pagó con dos monedas de cien pesos, una pelusa de ombligo y cinco clips (ya que no tenía más sencillo) y que por ende sería solo un caso de prostitución. Cabe señalar que el ratón se llevó el diente.
Por último el roedor afirmó que Luciana S. 'tiraba como ratón'.
"JOVEN ARGENTINA ES VIOLADA POR RATÓN DE LOS DIENTES"
La víctima de iniciales Luciana S. fue atracada violentamente por el ratón. Mientras el roedor sacaba uno de los incisivos de la joven la vio tan desamparada que procedió al atraco a eso de las 5:15 de la mañana.
Familiares del acusado pidieron clemencia. El abogado del imputado, Conejo de pascua, dijo que iba a llegar a las últimas instancias del juicio porque afirma que su cliente pagó con dos monedas de cien pesos, una pelusa de ombligo y cinco clips (ya que no tenía más sencillo) y que por ende sería solo un caso de prostitución. Cabe señalar que el ratón se llevó el diente.
Por último el roedor afirmó que Luciana S. 'tiraba como ratón'.
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